Esta afirmación también quiere denotar la importancia de una educación correcta desde sus primeros días, ya que de no ser así los errores educativos quedarán ocultos en la memoria del niño y se volverá para el más difícil encontrarlos y decidir sobre su valor real o si debe o no cambiar su forma de actuar.

En Baby Swim® consideramos al niño un ser con los mismos derechos que un adulto.

El único problema es que el niño no tiene las mismas dimensiones físicas que el adulto y esta por tanto menos capacitado para defender sus derechos. Así que la única solución funcional para él es llorar para denotar su desacuerdo o sonreir para expresar su agradecimiento; junto con cualquiera del resto de las emociones que son de nuevo expresiones de su opinión hacia las situaciones que se va a encontrando en la vida.

Esto lo podemos definir como comunicación, tal vez no tan expresiva como las palabras pero de hecho mucho más desinhibida y contundente.

Escúchale.


« anterior | siguiente »