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Educación-Act. Acuática
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Desde la página 24 hasta la 39. Redactado por Iñaky Méndez,  ilustraciones  Javier Albiol, Fotos de nuestros clientes de Diversos autores.

Basado en los fundamentos educativos de Baby Swim (Baby Gim s.l.)



Seguro que lo que te encantaría es poder tumbarte tranquilamente al sol, leyendo un buen libro y cuando tuvieras demasiado calor darte un relajante chapuzón en la piscina o dejarte mecer por las olas de la playa, pero cosas de la vida, resulta que tienes hijos, por lo que esto resulta a todas luces imposible.

Si esta solución no termina de convencerte regálale este libro al socorrista de tu piscina y persuádele para que organice cursillos todos los días a la hora de la siesta, pero ¡te lo advertimos! Te saldrá más caro, no te divertirás tanto y perderás el prestigio que da ser un "padre de hoy en día" que juega con sus hijos.

 Ya que no puedes hacer lo anterior podrás acallar las constantes llamadas de atención de los niños "quiero agua", "quiero pis", "mira papá lo que hago", "andaaa mamáaa, juega conmigo", etc. y además presumir delante de todas las vecinas del padre tan moderno que eres y del niño tan listo que tienes. Para ello te puede resultar muy satisfactorio enseñarle nadar y hacer peripecias acuáticas en tan sólo unos días. Incluso si tu niño es un bebé.Pero no puedes hacer eso sólo por presumir, tienes que buscar el verdadero motivo… veamos… "Así me aseguro que mi niño no se ahoga en caso de caerse al agua". Puede valer, pero no creas que se puede conseguir sin martirizar al niño (que está prohibido por la Declaración Universal de los Derechos del Niño) y, en cualquier caso ya tienes pagada la valla que se ha puesto alrededor de la piscina, el socorrista está para algo más que para tontear con las niñas y si nos enteramos de que le quitas un minuto el ojo de encima a tus hijos mientras que están jugando cerca de una piscina, un río, en la playa o cualquier charco de agua más grande que un plato de ducha te reñiremos por negligente, irresponsable y mal padre. ¡Que es tu hijo! ¡C…aray!

Hay que buscar otro…¿qué tal este? "Las actividades acuáticas son el complemento ideal para la educación de mis hijos por el aporte de nuevas sensaciones y posibilidades motrices con las que enriquecer y estimular su desarrollo psicomotor…" ¿Psico – qué? ¿Qué es eso de "posibilidades motrices"? ¿Educación en verano?… Aunque consiguieras repetir toda esta retahíla, no vale para presumir porque cualquiera que te escuchase pensaría que eres un cretino estirado… demasiado sofisticado.



Sigamos buscando…¡tenemos una buena!: "A mí me encanta el agua y me encantaría que a mis niños también les gustase, porque es muy beneficioso para ellos".¡SÍ!¡Lo tenemos!¡Se trata de que te diviertas jugando con tus hijos en el agua!

Claro que es beneficioso para los niños, pero ni a ellos, ni a las vecinas delante de las que vas a presumir, les importa el porqué. Tú pásatelo bien con los niños, haz que se lo pasen bien y ten cuidado de que no te endosen, además, a todos los niños de la urbanización… aunque ¿quién sabe? Lo mismo encuentras tu verdadera vocación.



No te queda más remedio que ejercer de padre, al menos esperamos ayudarte a pasarlo bien y que todos estéis fresquitos con el "culo en remojo".

Si esta solución no termina de convencerte regálale este libro al socorrista de tu piscina y persuádele para que organice cursillos todos los días a la hora de la siesta, pero ¡te lo advertimos! Te saldrá más caro, no te divertirás tanto y perderás el prestigio que da ser un "padre de hoy en día" que juega con sus hijos.


Un "padre de hoy en día" que juega con sus hijos.


Hemos visto que se trata de que os divirtáis. ¿Seguro que es divertido aprender a nadar? Depende del método de enseñanza… Largo para arriba, largo para abajo. Agarrados a la tablilla movemos una mano para allá y la otra para acá y ¡otra vez! y otra y otra…y ahora del revés y otra y otra…hasta que al niño aprende a hacer los movimientos de forma automática.

Y si los niños tienen miedo, se les sujeta desde fuera del agua con un gancho, como si fuera uno de pescar atunes. ¡Con lo mal que acaba la espalda del abnegado "enseñante" con estos materiales…!¡Para que luego digan que es un trabajo fácil!

Los métodos más "drásticos" pueden tener consecuencias desagradables…

Estos métodos no son divertidos, ni para el niño ni para el "padre – profe". Aunque el primero puede tener cierta validez que mejorará incalculablemente si el que pretende enseñar se compromete un poco más y desde dentro del agua le pone un poco de fantasía y variedad. Como decía la famosa filósofa humanista Srta. Poppins (Mary) "con un poco de azúcar la píldora pasa mejor".

Además debéis de tener en cuenta ciertos aspectos importantes que aportará el niño en cuestión: ¿qué le divierte? ¿Qué está dispuesto a hacer? ¿Qué puede aprender?… No pretendas ver, eso si que "molaría", a tu bebé de siete meses cruzando la piscina a "mariposa" o escuchar a tu niñita de tres años preguntarte: "¿Con qué ángulo debo sacar el brazo del agua en el recobro de la brazada de "crawl" mamá?" Mientras se pasa toda la tarde practicando con uno y otro brazo. Incluso huelga que les expliques apasionadamente los beneficios propulsivos de la braza ondulante o de la mejor manera de ahorrar unos segundos al "crono" con unas depuradas técnicas de salida y volteo de espalda a tus niños de cuatro y cinco años.

Por supuesto que le vas a enseñar a nadar y que os podéis divertir haciéndolo, pero tendrás para ello que adaptar tus exigencias tanto a la edad del niño

La "técnica" que te proponemos es infalible justo por eso, porque consiste en acoplarse al grado de posibilidad del niño, sin subestimarlo ni exigir demasiado, con lo que eso frustra a unos y a otros, y si falla es porque no has creado expectativas que se ajusten bien a lo que tienes entre manos: como a lo que le guste o disguste el agua y a su desenvoltura en el líquido elemento, ¡tu hijo!



  Los responsables de esta obra recomendamos encarecidamente la lectura del capítulo "El plomo se hunde" del libro "Como molo" de la serie de "Manolito Gafotas" de Elvira Lindo editado por Alfaguara con la que entenderás mucho mejor lo que aquí hemos querido explicar.


Para más información:


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